La inteligencia artificial está transformando la forma en que circulan los contenidos culturales y mediáticos en Internet. Desde el periodismo y la literatura hasta las imágenes, la música y la investigación, los sistemas de IA se basan cada vez más en enormes cantidades de material ya existente para analizar patrones y generar nuevos resultados. Sin embargo, a menudo resulta difícil rastrear el origen de estos contenidos y los derechos que les corresponden. Para los creadores, los editores y las instituciones culturales, esto plantea una cuestión apremiante: ¿cómo pueden las obras creativas seguir siendo visibles, rastreables y valoradas de forma justa en un entorno digital moldeado por la IA?

En toda Europa, otro reto complica el panorama. Los datos de los medios suelen estar fragmentados entre diferentes sistemas. Las normas sobre metadatos varían, las prácticas de concesión de licencias difieren y la información sobre derechos y propiedad suele estar desconectada del propio contenido. Cuando esta información no puede circular fácilmente entre organizaciones y plataformas, resulta más difícil rastrear el origen de las obras, gestionar los derechos y reutilizar el contenido de forma responsable.

El Trusted European Media Data Space (TEMS) es una iniciativa europea diseñada para hacer frente a este reto. Al reunir a organizaciones de medios de comunicación, instituciones culturales y socios tecnológicos, el TEMS trabaja para crear un entorno compartido en el que los contenidos, los metadatos y la información sobre derechos permanezcan conectados entre los distintos sistemas. En este entorno, las obras creativas pueden circular de forma más segura, con su origen visible, y sus condiciones de uso pueden ser comprendidas tanto por personas como por máquinas.

Dentro de esta iniciativa, el Ensayo 7 explora herramientas prácticas que refuerzan la transparencia en torno a los contenidos culturales y la propiedad intelectual en la era de la IA.

Cuando el contenido, los metadatos y los derechos van de la mano

Para que los contenidos culturales circulen de forma responsable en entornos digitales, la información que describe una obra debe permanecer vinculada a la propia obra. Los metadatos identifican al creador, la fuente y el contexto de un contenido. La información sobre derechos define cómo se puede reutilizar, compartir o licenciar esa obra.

Cuando estos elementos se almacenan por separado o se gestionan a través de sistemas incompatibles, rápidamente surge la incertidumbre. Los editores tienen dificultades para hacer un seguimiento de cómo se reutiliza su contenido. A las instituciones culturales les resulta difícil compartir sus colecciones. Las empresas tecnológicas carecen de señales fiables sobre si los datos pueden utilizarse para entrenar sistemas de IA.

TEMS aborda este problema fomentando prácticas comunes en materia de datos que permiten que el contenido, los metadatos y la información sobre derechos se muevan conjuntamente entre plataformas y organizaciones. Cuando los sistemas pueden intercambiar esta información de manera coherente, el origen de las obras sigue siendo visible y sus condiciones de uso permanecen claras. Esto permite que el contenido circule de forma más segura, al tiempo que se preservan los derechos y la atribución de quienes lo crearon.

Un espacio común para los agentes del sector cultural y de los medios de comunicación de Europa

La fortaleza de TEMS reside en la diversidad de los actores que participan en ella. La iniciativa reúne a organizaciones de medios de comunicación, editoriales, instituciones culturales, centros de investigación y socios tecnológicos de toda Europa.

Cada participante aporta una pieza diferente del ecosistema. Los creadores producen las obras. Las editoriales las organizan y distribuyen. Las instituciones culturales conservan las colecciones y los archivos. Los socios tecnológicos desarrollan la infraestructura que permite conectar todos estos elementos.

Trabajar dentro de un marco común permite a estos actores intercambiar información de forma más fiable y colaborar entre sectores que antes estaban desconectados. En lugar de funcionar de forma aislada, sus sistemas comienzan a interactuar, lo que facilita que los contenidos culturales y mediáticos sigan siendo visibles, rastreables y reutilizables en diferentes entornos digitales.

Este enfoque colaborativo refleja una ambición europea más amplia: garantizar que la producción cultural y periodística pueda seguir prosperando en la era digital, respetando al mismo tiempo los derechos de los creadores y la diversidad del panorama cultural europeo.

Cómo Trial 7 ofrece datos fiables sobre los medios de comunicación

Convertir estos principios en herramientas prácticas es precisamente el objetivo de los ensayos TEMS.

El ensayo 7, llevado a cabo por Panodyssey en el marco de TEMS, se centra en los mecanismos que ayudan a las organizaciones a documentar sus contenidos con mayor claridad y a especificar cómo pueden utilizarse dichos contenidos en entornos digitales.

Una de las iniciativas desarrolladas en este contexto es la «Notificación de transparencia de la IA», creada por Panodyssey en colaboración con la agencia de noticias española Agencia EFE. Este mecanismo permite a los creadores indicar cómo se ha producido su obra, ya sea creada por un autor humano, generada o co-creada por inteligencia artificial. También les permite especificar si su obra puede utilizarse para entrenar sistemas de IA. Al hacer explícita esta elección, los creadores pueden indicar si su contenido puede incluirse en conjuntos de datos de entrenamiento de IA o si dicho uso no está autorizado. Cuando esta información se vincula a los metadatos que describen la obra, las plataformas y los actores tecnológicos pueden identificar estas condiciones más fácilmente, reduciendo la ambigüedad en torno a cómo se puede reutilizar el contenido creativo en entornos de IA.

Panodyssey también integra mecanismos de certificación de cuentas tanto para particulares como para organizaciones que publican en la plataforma. Al vincular los contenidos con actores identificables, estos mecanismos refuerzan la rendición de cuentas y facilitan el rastreo del origen de las obras que circulan en Internet.

Dentro de la arquitectura general de TEMS, el ensayo 7 ilustra cómo las herramientas de transparencia, los metadatos estructurados y los derechos documentados pueden combinarse para fomentar un ecosistema de datos multimedia más fiable e interoperable.

Qué supone esto para el ecosistema mediático

Cuando el contenido, los metadatos y la información sobre derechos permanecen vinculados entre los distintos sistemas, el impacto va mucho más allá de la infraestructura técnica. El origen del contenido y las condiciones en las que puede reutilizarse resultan más fáciles de rastrear, lo que reduce considerablemente la incertidumbre jurídica para los editores, las instituciones culturales y los actores tecnológicos que trabajan con grandes conjuntos de datos.

La información sobre licencias puede acompañar al propio contenido, lo que simplifica la gestión de derechos y evita los procesos fragmentados que a menudo complican la reutilización.

Unos metadatos más completos también mejoran la visibilidad, lo que facilita que las obras culturales puedan encontrarse, citarse y conectarse entre distintas plataformas y servicios digitales.

Al incluir condiciones de uso más claras para cada obra, resulta más sencillo establecer acuerdos de licencia. Las organizaciones de medios de comunicación pueden compartir y monetizar sus contenidos con mayor confianza, sabiendo que los derechos asociados a cada obra permanecen visibles y documentados.

Hacia un ecosistema de datos mediáticos más transparente

El trabajo realizado en el marco del Ensayo 7 ilustra cómo los mecanismos prácticos pueden aclarar la relación entre el contenido, los metadatos y los derechos en los entornos digitales. Cuando esta información permanece interconectada, las organizaciones de medios de comunicación obtienen una mayor visibilidad sobre cómo circulan sus obras, los creadores mantienen un control más claro sobre sus contenidos y los actores tecnológicos pueden basarse en indicaciones más claras sobre las condiciones en las que se pueden reutilizar los datos.

Estos avances forman parte de una reflexión europea más amplia sobre cómo deberían circular los datos culturales y mediáticos en la era de la inteligencia artificial. Un estudio publicado por el Servicio de Investigación del Parlamento Europeo (EPRS)Una plataforma europea de streaming de noticias: estudio sobre el valor añadido europeo y la gobernanza (Panel para el Futuro de la Ciencia y la Tecnología, Parlamento Europeo, PE 774.661, julio de 2025)— destaca la importancia de reforzar la cooperación entre las plataformas europeas y los actores mediáticos con el fin de construir un ecosistema digital más fiable y autónomo.

Al conectar a los distintos actores del panorama cultural y mediático y garantizar que la información sobre las obras creativas pueda circular de forma fiable entre los distintos sistemas, iniciativas como TEMS contribuyen a crear un entorno digital más transparente y fiable. A través del Trial 7, este enfoque se materializa en la práctica: los mecanismos de transparencia, los metadatos estructurados y los derechos documentados permiten fomentar la innovación, al tiempo que se garantiza que las obras creativas sigan siendo reconocidas y protegidas en el emergente espacio de datos mediáticos de Europa.